Fiestas
Fiestas patronales en honor a la Virgen del Carmen y San Cristóbal
Las fiestas patronales de Cañada se celebran en honor a San Cristóbal y a la Mare de Déu del Carme, dos figuras profundamente ligadas a la historia, la identidad y las tradiciones del municipio. Antiguamente, estas celebraciones tenían un carácter principalmente religioso, centrado en las misas y las procesiones. Con el paso del tiempo, las fiestas han evolucionado hasta convertirse en una programación más amplia, en la que la devoción convive con la música, la participación vecinal y los actos festivos.
La Coronación
Las fiestas comienzan el primer sábado de julio con la gala de coronación, en la que se presentan y proclaman oficialmente las Reinas Mayores e Infantiles y sus Cortes de Honor, junto con la lectura del pregón, que marca el inicio simbólico de las celebraciones.

Actos de fiestas en honor a San Cristóbal
El 9 de julio se celebra la Santa Misa en la calle San Cristóbal, acto que da comienzo a la festividad del patrón. El 10 de julio, día de San Cristóbal, se vive una de las jornadas más importantes: la mañana arranca con la despertà y la cercavila, seguidas de la Santa Misa en honor al patrón y la bendición de vehículos. Por la noche, la procesión recorre las calles del pueblo y la jornada finaliza con un castillo de fuegos artificiales.

Actos en honor a la Virgen del Carmen
El 13 de julio tiene lugar la retreta, un acto festivo en el que las peñas participan con disfraces y animación por las calles, en un ambiente de convivencia y humor que se prolonga hasta la noche.
El 14 de julio, uno de los días centrales de las fiestas, comienza con la entrada de bandas y la mascletà. Por la tarde se celebra el gran desfile de carrozas de Cañada, uno de los actos más esperados, y ese mismo día tiene lugar la bajada de la Mare de Déu del Carme, seguida de la programación nocturna festiva.

El 15 de julio comienza con la despertà y la Santa Misa, dando paso a la ofrenda floral a la patrona, en la que vecinos y festeros ofrecen flores a la Mare de Déu del Carme en un acto de gran participación y devoción.
El 16 de julio se celebra la solemne procesión en honor a la patrona, uno de los momentos más emotivos de las fiestas.
Finalmente, el 17 de julio se pone el broche final con la Santa Misa, los fuegos populares y la procesión del traslado de la Mare de Déu del Carme, que cierra oficialmente las celebraciones.
Estas fiestas representan la unión del pueblo, la continuidad de sus tradiciones y el orgullo de Cañada, manteniendo viva su identidad cultural y religiosa a lo largo de generaciones.




